Aprobado el Protocolo de intervención con osos en los Pirineos

  • Servirá de base para que las administraciones implicadas en la gestión del oso pardo en los Pirineos puedan actuar ante conductas atípicas de determinados individuos

El Protocolo de intervención con osos en el Pirineo ya está aprobado. Impulsado por la Generalitat de Catalunya y el Conselh Generau d’Aran, el documento fue elaborado por el Grupo de Trabajo del Oso Pardo en los Pirineos (formado por técnicos del Ministerio de Transición Ecológica y de los gobiernos de Catalunya, Aran, Aragón y Navarra). Posteriormente, fue sometido a consulta de las administraciones implicadas por parte del Ministerio y ahora ha sido aprobado por la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y Biodiversidad.

El protocolo servirá de referencia para las administraciones competentes en la gestión de la fauna, a la hora de tomar decisiones ante conductas atípicas de determinados ejemplares de oso. Así, el documento se configura como la herramienta para prevenir y resolver con rapidez y eficacia, entre otros, casos de conflicto entre osos y humanos. Por lo tanto, responde a la voluntad de consensuar una estrategia de intervención ante posibles ejemplares problemáticos.

En la elaboración del documento se han tenido en cuenta otros protocolos adoptados en varias poblaciones de Europa, como por ejemplo el Protocolo de intervención sobre osos problemáticos de los Pirineos franceses y el Protocolo de gestión de una situación con un oso con dificultades, elaborados el 2009 y 2017, respectivamente, por el Office National de la Chasse et de la Faune Sauvage (ONCFS). También el Protocolo de trabajo del equipo de emergencia para el oso en Grecia, elaborado el 2009 por la ONG Callisto, dentro del proyecto Life Pindos/Grevena; y el Protocolo para la gestión y prevención del fenómeno de los osos habituados y/o problemáticos en los Apeninos, elaborado el 2012 por el Parque Nacional Abruzzo, Lazio y Molise, dentro del proyecto Life ‘Arctos’.

Definición y recomendaciones

El protocolo define tres categorías según su conducta: el oso habituado, el oso problemático (con tres subcategorías: condicionado por recursos tróficos de origen humano, reiteradamente depredador, y el agresivo y peligroso) y el oso con problemas. También define y recomienda las características mínimas de los equipos de intervención que cada comunidad con competencias en materia de fauna protegida tiene que implementar en las zonas de presencia estable de oso.

Distingue tres fases de intervención: una primera de diagnóstico, seguimiento y ejecución de medidas proactivas y de inicio de medidas aversivas (aplicando técnicas de disuasión); una segunda de captura y marcaje del ejemplar (si no lo está ya, como en el caso de Goiat, que ya lleva collar GPS) y de refuerzo de medidas aversivas; y, si el Grupo de Trabajo decide pasar a la última fase porque el comportamiento no mejora, una tercera que contempla la captura y retirada del ejemplar. Finalmente, detalla seis pautas de intervención según las tipologías diferentes de oso:

· ante un oso habituado

· ante un oso condicionado por recursos tróficos de origen humano

· ante un oso reiteradamente depredador

· ante un oso agresivo y peligroso

· ante un oso liberado y potencialmente conflictivo

· ante un oso con problemas

El Protocolo incluye un apartado específico para osos liberados y potencialmente conflictivos, y permite más flexibilidad a la hora de actuar teniendo en cuenta el plus de responsabilidad de la administración en estos casos. Así, en el supuesto de que este ejemplar pueda poner en riesgo la viabilidad del programa de consolidación de la población de osos en su conjunto, el Grupo de Trabajo valorará la conveniencia y posibilidad de retirar el ejemplar.

El caso concreto de Goiat

Con los antecedentes de ataques constatados durante el 2017 y el 2018 por parte del oso Goiat y de acuerdo con las definiciones de este protocolo, este ejemplar tiene la consideración de oso reiteradamente depredador. Por lo tanto, siguiendo el procedimiento de intervención, durante esta próxima primavera, coincidiendo con el final del periodo de hibernación, está previsto reforzar las medidas aversivas para intentar modificar su comportamiento y, según los resultados obtenidos, después de la valoración del Grupo de Trabajo del Oso Pardo en los Pirineos, tomar la decisión pertinente de acuerdo con lo que establece el Protocolo.

Con la aprobación de este Protocolo, se da un paso más en el cumplimiento de la hoja de ruta que marcó el consejero de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet, el  pasado mes de julio y que desglosó el director general de Políticas Ambientales y Medio Natural, Ferran Miralles, en rueda de prensa el mes de septiembre. En todo momento, desde la Generalitat se ha sostenido que Goiat ha manifestado un comportamiento depredador atípico esta temporada; que no se descarta ninguna opción, incluida la de capturarlo y extraerlo del medio; y que esta decisión, si se tercia, requerirá de un sólido posicionamiento técnico y de un consenso intergubernamental.

 

2018-11-12T13:31:59+00:0012 noviembre 2018|

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