Las temperaturas relativamente altas de finales de otoño y principios de invierno están alterando el calendario de hibernación de algunos osos en el Pirineo.

Los técnicos del programa de seguimiento de esta especie y del proyecto PirosLife calculaban que todos los ejemplares de esta especie se encontraban desde mediados de diciembre en sus cuevas de hibernación pero las filmaciones conseguidas durante los días 8, 11, y 12 de enero han mostrado que por lo menos la familia de la osa Caramellita sigue disfrutando del paisaje en la zona de Lladorre (Pallars Sobirà), en el entorno del Parque Natural del Alt Pirineu.

Caramellita fue observada y filmada en mayo de 2014 y las imágenes conseguidas estos días confirman que ahora cuida de tres cachorros nacidos en 2015.

“A principios de año toda la familia debería encontrarse dentro de una cueva, en el entorno del Parque Natural del Alt Pirineu, pero seguramente las temperaturas relativamente altas y la poca cantidad de nieve caída, han hecho que los animales hayan retrasado la hibernación”, han detallado los técnicos del programa de seguimiento.

Vivir a cielo abierto mientras se pueda

Los expertos read more at recuerdan que como la hibernación de los osos no es total (otros mamíferos como las marmotas o los lirones sí que duermen permanentemente durante el invierno) es posible que ejemplares como Caramellita y sus crías hayan comenzado el período de descanso invernal pero que, debido a unas condiciones meteorológicas favorables a la disponibilidad de alimento, se hayan despertado y salido para comer y caminar. En este mismo sentido, los técnicos consideran muy probable que cuando empiecen las nevadas definitivas, los osos volverán a retomar la hibernación en el interior de sus cuevas.

En condiciones normales, los osos del Pirineo comienzan el invierno dentro de sus cuevas aprovechando las fuerzas acumuladas durante los meses de otoño. La vegetación del Valle de Arán y el Pallars -en especial de bellotas de roble– ha facilitado esta temporada la buena alimentación de todos los miembros de la familia de osos del Pirineo -que en la actualidad está formada por una treintena de ejemplares-.

Una de las cámaras automáticas instaladas en el Parque Natural del Alt Pirineu con la colaboración del proyecto PirosLife permitió captar imágenes de una hembra con un cachorro de primer año a principios de diciembre, pocos días antes de que ambos entraran en la cueva donde pasarán este invierno.